/

El nuevo James Bond

Por Andrés López, Arnau Plana y Carla Monedero

Desde la retirada de Daniel Craig, uno de los James Bond más destacables por su carisma y visión del personaje, muchos nombres se han oído en la industria para sustituir a Craig. Pero desde hace unos días todos esos nombres se han reducido a cuatro que estarían en la etapa final de la elección del nuevo James Bond. 

Antes de hablar sobre los candidatos hace falta contextualizar el Bond de Craig. Casino Royale, la primera película de Bond del actor, cambió la forma de hacer películas de Bond, llevando al personaje a un plano jamás visto. Craig cambió a Bond para siempre y dejó un legado difícil de alcanzar ya que incluso se le ha considerado el mejor Bond de la historia. 

Pero vayamos a lo importante: ¿quién será el nuevo Bond? Los cuatro nombres son Idris Elba (Luther), Henry Cavill (El hombre de acero), Jacob Elordi (Euphoria) y Tom Hardy (Mad Max). Los cuatro aportan cosas diferentes al personaje. Elba y Cavill aportan elegancia, Elordi un aire nuevo y Hardy aporta rudeza. 

Los cuatro son propuestas interesantes pero solo uno puede pasar la prueba. ¿Quién será? De primeras descartaríamos a Elordi ya que, sin contar con su popularidad entre un público joven, le falta carisma y encima es australiano, no británico, un requisito fundamental para interpretar a Bond que solo se ha roto dos veces, la primera con George Lazenby  y la segunda con Pierce Brosnan, aunque cabe recordar que Brosnan es irlandés lo que lo deja muy cerca del Reino Unido igualmente. El siguiente descarte sería Cavill, no porque creamos que sería un mal Bond, sino porque sería una vuelta al Bond clásico, al de antes de Craig, y esto sería un error ya que Craig marcó la mejor evolución del personaje. 

Entre Elba y Hardy hay una gran discusión ya que ambos serían grandes Bonds, pero de acuerdo con la trayectoria de ambos intérpretes escogeríamos a Hardy, ya que su Bond sería único en su especie. Hardy tiene carisma y ha interpretado a personajes ingeniosos que siempre tienen la última palabra, pero eso no es por lo que nos decantamos por él, sino más bien el hecho de que  sería un Bond único. Es su Mad Max, una película donde desempeña el papel de hombre duro, callado, misterioso y con graves problemas en la mollera. Un Bond entre carismático y con una vena violenta, agresiva y trastornada sería algo nunca visto en la famosa saga.

Redactors Juniors

,
close